¿Qué es la harina de garbanzo?
La harina, como bien sabemos, se obtiene de moler algún tipo de cereal hasta convertirlo en un polvo muy fino y normalmente limpio de cortezas, aunque con ellas se conseguiría lo que podríamos llamar la harina integral. Prácticamente se puede hacer harina de cualquier cereal, semilla o raíz, aunque no con todas se obtiene la consistencia deseada para cocinar más allá de hacer sopas o purés de algún tipo.
Los garbanzos secos se trituran y se reducen a polvo. El resultado es una harina más aromática que la harina de trigo habitual y a la vez mucho más beneficiosa para el organismo que las harinas tratadas y procesadas. Esta harina de garbanzo en la India se la conoce como besan, chana o gram.
Usos y beneficios de la harina de garbanzos
La harina de garbanzos es conocida por ser el sustituto perfecto del huevo en la tortilla de patata (o de otros vegetales) para las personas veganas o con intolerancia al huevo. Sin embargo, esta harina tiene más usos y beneficios.
Para empezar, consumir el garbanzo en forma de harina en lugar de la legumbre cocida, hace que sea más fácil de digerir.
Los beneficios nutricionales de la harina de garbanzos son similares a los de la propia legumbre:
– Es rica en fibra.
– Es una excelente fuente de proteínas de origen vegetal.
– Aporta hidratos de carbono de liberación lenta.
– En cuanto a minerales contiene, sobre todo, Magnesio y Potasio.
– Respecto a vitaminas, aporta ácido fólico (vitamina B9) y otras vitaminas del grupo B, excepto B12
– Es rica en lecitina, un tipo de grasa que mezcla con las grasas ingeridas por el organismo con el agua y favorece su expulsión.
– Aporta ácidos grasos esenciales, en especial, Omega 6.
Una de las principales propiedades de la harina de garbanzo, como acabamos de decir, es que es una harina que no tiene nada de gluten, básicamente porque los garbanzos no cuentan con gluten en su composición. La harina de garbanzo se utiliza muy a menudo como un sustituto de la harina de trigo para cocinar panes o empanadas, dándole además un toque aromático y un sabor propio que resulta delicioso.
Para los vegetarianos del resto del mundo, más concretamente para los veganos, la harina de garbanzos es un sustituto bastante cercano del huevo. Simplemente mezclando la harina de garbanzo con agua o cerveza se obtiene una consistencia y jugosidad similar que permite cocinar tortillas con los mismos ingredientes que las tortillas normales. Esta función también la cumplen las harinas que se venden especializadas para hacer rebozados y la harina utilizada en Japón para freír tempura.
Uno de los mayores beneficios de la harina de garbanzos es la gran cantidad de proteínas vegetales que tiene y la fibra, que ayuda al tránsito intestinal y regula el organismo. Además, la harina de garbanzo contiene hidratos de carbono de absorción lenta, lo que ayuda a las dietas para bajar de peso o para ayudar a hacer la digestión, ya que tardan más en consumirse, ayudando a controlar el hambre durante más tiempo. El aporte calórico de esta harina es perfecta para deportistas, ya que les da energía a la vez que no les perjudica la dieta. También es importante resaltar la gran cantidad de hierro de los garbanzos y de la harina de garbanzo por consiguiente, que puede llegar a triplicar el aporte de hierro de la carne.
De todas las vitaminas que contienen los garbanzos y por consiguiente la harina de garbanzo, las más abundantes son las vitaminas del grupo B. Así, entre las propiedades de la harina de garbanzo se encuentran unas vitaminas tan necesarias para el organismo como la vitamina A, vitamina B (B1 -tiamina, B2, -riboflavina, B3 -niacina, B6 , B9 – folacina), vitamina C y vitamina E. La harina de garbanzo tiene también buenas cantidades de ácidos grasos como el Omega 6.
La harina de garbanzo ayuda con las enfermedades
Ayuda a regular el colesterol gracias su alto contenido en lecitina, un tipo de grasa que paradójicamente ayuda al cuerpo a eliminar aquellas grasas inútiles para el organismo al ayudar a diluirlas con el agua. Por otro lado, al igual que ocurría con la dieta vegetariana, cuando se busca hacer una dieta baja en colesterol en la que el huevo deba ser eliminado ésta es una opción muchísimo más saludable.
La harina de garbanzos es útil en casos de diabetes gracias a que esta absorción lenta de los carbohidratos permite controlar los desequilibrios de glucosa en el organismo dando la misma energía que el azúcar.
¿Para qué se suele utilizar la harina de garbanzos?
La harina de garbanzo para rebozados y fritos. Con la harina de garbanzo los rebozados salen más dorados, crujientes y además le aporta a la comida un sabor y un aroma diferente. En la comida India este tipo de harina se utiliza en platos tan típicos como las pakoras, que son tortitas de verduras o los bhajis, unos buñuelos habitualmente preparados con cebolla.
La harina de garbanzo para masas. Ya sea masa de naan, el pan indio, empanadillas, masa de pizza… La harina de garbanzo tiene una consistencia similar a la harina de trigo, aunque no sirve para hacer una masa de pan levado por la falta de gluten.
La harina de garbanzo como espesante. No solo de salsas sino también para preparar masas de carne picada para hacer albóndigas y hamburguesas.
La harina de garbanzo como sustituto del huevo. Como ya hemos explicado antes, simplemente añadiendo un poco de agua, limón o vinagre, podemos obtener una consistencia muy parecida a la del huevo y utilizarla igualmente para preparar tortillas o como mezcla antes de empanar.
La harina de garbanzos para cuidar del rostro
Aunque parezca extraño, otro de los usos de la harina de garbanzo es para tratar con uso tópico enfermedades de la piel como eccemas o sarpullidos al untar sobre los mismos una mezcla de harina de garbanzo y yogurt blanco natural.
Elimina las células muertas de la piel y las impurezas
Para crear un exfoliante para la piel nutritivo y exfoliante para eliminar las células muertas de la piel y las impurezas de manera efectiva de tu rostro, la harina de garbanzos es una opción bastante buena.
Mezcla dos cucharadas de este tipo de harina con una cucharada de avena molida y una cucharada de harina de maíz y un chorrito de leche. Mezcla todos los ingredientes para hacer una pasta granulada y utilízala como exfoliante en la cara y el cuerpo.
Trata el acné
La harina de garbanzos contiene zinc, que es un ingrediente increíble para combatir el acné. Para hacer una mascarilla para combatir el acné con harina de garbanzos, agrega una cucharadita de esta harina y una cucharadita de cúrcuma en un tazón. Luego, agrega una cucharadita de miel y una cucharadita de jugo de lima a la harina de garbanzos y la cúrcuma y mezcla todos los ingredientes. Aplica este remedio en tu rostro y déjalo actuar durante 15 minutos. Enjuaga con agua tibia y seca.
Consejo: Continúa con un lavado facial cremoso, ya que la cúrcuma puede dejar tu piel amarillenta.
Depilación facial casera
Se sabe que la harina de garbanzos ayuda a eliminar el vello facial fino en casa con facilidad. Agrega partes iguales de este tipo de harina y polvo de fenogreco a un tazón y agrega gotas de agua hasta que puedas mezclar todos los ingredientes para hacer una pasta súper espesa. Aplica esta pasta en las zonas que necesitan depilación y dejar secar. Una vez seco, humedece tus dedos y frota las áreas. Lava con agua tibia.
Consejo: repite esto dos veces por semana durante un mes para ver resultados visibles.
Elimina el exceso de sebo de la cara
La harina de garbanzos funciona como un gran ingrediente para eliminar el exceso de sebo de la piel y destapar los poros . Para usarlo en tu cara, mezcla una cucharada de esta harina con una cucharada de yogur y aplícalo en tu cara. Déjalo actuar durante 20 minutos y luego enjuaga con agua fría.
Consejo: usa este remedio sobre la piel limpia después de una sesión de entrenamiento.
Desvanece las cicatrices del acné
Por último, esta harina se puede utilizar para eliminar las manchas y las cicatrices del acné exfoliando la piel y corrigiendo la decoloración. Para crear un remedio que desvanezca las cicatrices del acné, mezcla una cucharada de harina de garbanzos y dos cucharadas de leche fresca con una pizca de cúrcuma en polvo para crear una pasta suave. Aplica esta pasta uniformemente sobre la piel y déjala reposar durante 25 minutos hasta que comience a secarse. Enjuaga esta mascarilla con agua tibia y disfrute de los resultados.
Consejo: el uso regular ayudará a eliminar por completo las manchas de acné.






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