La vitamina C recubierta es vitamina C protegida con una capa de etilcelulosa para evitar su fácil oxidación. Normalmente se usa para preparaciones farmacéuticas sólidas o líquidas mono o multivitaminas.
ACIDO ASCORBICO – VITAMINA C
El ácido ascórbico se conoce más comúnmente como vitamina C. Es una potente vitamina hidrosoluble con diversas funciones esenciales en el cuerpo, que puede obtenerse de ciertos alimentos y consumirse como suplemento dietético. La vitamina C tiene propiedades antioxidantes y es un «cofactor» enzimático para al menos ocho importantes reacciones bioquímicas en el cuerpo humano.
En las últimas décadas, la vitamina C ha sido una de las vitaminas más investigadas. Los estudios sugieren que la vitamina C ha demostrado mejorar el sistema inmunológico, la salud de la piel, la salud del corazón y más.
Cuando se consume, la vitamina C se absorbe en el intestino delgado, y la concentración en la sangre es controlada por los riñones, que excretarán el exceso de vitamina C, si está presente, en la orina. Dentro del cuerpo humano, la mayor concentración de vitamina C se encuentra en la glándula pituitaria, las glándulas suprarrenales, el cerebro, los leucocitos y los ojos.
Para qué sirve y beneficios:
1. Cuida la salud de la piel
La vitamina C participa en el proceso de producción de colágeno en el organismo, una proteína que mantiene las células unidas y que se encarga de construir el tejido conectivo a lo largo del cuerpo, además de favorecer la cicatrización de las heridas. Vea qué es el colágeno.
El colágeno mantiene la firmeza y la elasticidad de la piel, previniendo la formación de estrías, arrugas y líneas de expresión; también promueve la salud del cabello y de las uñas, además ser fundamental para la formación de cartílagos, tendones, ligamentos y otros tejidos y estructuras del cuerpo.
Además, también previene el surgimiento de arrugas, lineas de expresión y manchas en el rostro.
2. Combatir la anemia
La vitamina C favorece la absorción de hierro no hemo, que es aquel que proviene de los alimentos de origen vegetal, convirtiéndolo en una forma en que es más fácilmente absorbida por el intestino.
Por este motivo, el consumo de alimentos ricos en hierro, en conjunto con un alimento que aporte vitamina C, favorece la producción de glóbulos rojos y ayuda a prevenir o combatir la anemia.
3. Mejorar el sistema inmune
El consumo regular de vitamina C ayuda a mejorar el sistema inmune, pues apoya en diversas funciones celulares, como mejorar la proliferación de las células de defensa B y T; disminuir el estrés oxidativo, gracias a su poder antioxidante, y favorece la producción de células blancas, conocidas como linfocitos y fagocitos, ayudando a combatir microorganismos patógenos para el organismo. Vea qué son los antioxidantes y para qué sirven.
La deficiencia de esta vitamina causa deterioro de la inmunidad y aumenta el riesgo de contraer infecciones en general.
4. Disminuir el colesterol
El consumo regular de vitamina C ayuda a disminuir el colesterol «malo» LDL, previniendo el surgimiento de enfermedades cardíacas como la aterosclerosis, ACV o infarto. Esto puede deberse al potencial antioxidante de esta vitamina, el cual inhibe la oxidación del colesterol LDL y otros procesos asociados al estrés oxidativo.
Además, esta vitamina también participa en la formación de ácidos biliares a partir del colesterol, lo que también beneficia su disminución.
Diversos estudios científicos han demostrado que el consumo entre 500 a 1000 mg de vitamina C a diario disminuye el riesgo de sufrir enfermedades cardíacas.
5. Regular la presión arterial
La vitamina C ayuda a relajar los vasos sanguíneos, promoviendo el aumento del óxido nítrico, un compuesto que posee una potente acción vasodilatadora, y mejorando la función del endotelio vascular, evitando la vasoconstricción de las arterias, favoreciendo así la disminución de la presión arterial.
6. Favorecer la memoria y la cognición
La vitamina C es fundamental en la síntesis y liberación de neurotransmisores en el cerebro, como la dopamina, la cual ejerce papeles importante en el comportamiento, en la cognición, el sueño, el humor, la memoria y el aprendizaje.
Además, esta vitamina por tener acción antioxidante, limita el daño que causan los radicales libres a las células del cerebro, disminuye el estrés oxidativo y la inflamación, previniendo así enfermedades como la demencia senil, por ejemplo.
7. Podría prevenir el cáncer
Gracias a su potencial antioxidante, el consumo de vitamina C se ha asociado con una disminución en el riesgo de sufrir algunos tipos de cáncer como el de pulmon, colon, de mama y de próstata. No obstante, este beneficio aún se encuentra en investigación, siendo necesarios más estudios que permitan obtener evidencia más contundente sobre el rol de esta vitamina tanto en la prevención como en el tratamiento del cáncer.
El uso de vitamina C en el rostro sirve para:
1. Combatir las manchas
La vitamina C ayuda a prevenir y clarear las manchas del rostro, pues esta interviene en el proceso de producción de melanina, un pigmento que cuando se produce en grandes cantidades, ocasiona el surgimiento de manchas.
2. Proteger la piel del sol
Por ser un potente antioxidante, la vitamina C ejerce efecto foto-protector, protegiendo la piel del rostro contra los rayos solares UVA y UVB.
3. Prevenir el envejecimiento prematuro
La vitamina C participa en la formación de colágeno, contribuyendo en la estructura de la piel, dándole firmeza y elasticidad, previniendo o atenuando la formación de arrugas y líneas de expresión. Además, posee propiedades antioxidantes, previniendo el daño causado por los radicales libres a las células de la piel.
4. Mantener la piel hidratada
Debido a que la vitamina C mejora la barrera de la piel, su uso en la piel podría ayudar a evitar la pérdida de agua, manteniendo la piel hidratada y evitando su resequedad.
Cómo hacer una máscara casera de vitamina C
Además de las cremas, otra buena forma de obtener los beneficios de la vitamina C en la cara es aplicar una mascarilla casera preparada con vitamina C en polvo u otros productos naturales que contengan vitamina C.
Se recomienda realizar el tratamiento por la noche y, antes de aplicar la mascarilla, se debe limpiar la piel adecuadamente con agua tibia y jabón neutro, para eliminar toda la suciedad y grasa de la piel. A seguir, se debe realizar una exfoliación para eliminar las células muertas de la capa más externa de la piel y favorecer una mayor absorción de la vitamina C
1. Máscara de vitamina C con polvo y miel
La mascarilla de vitamina C en polvo es una excelente opción para aclarar la piel, ya que además de proteger contra los efectos del sol, tiene un efecto hidratante potenciado por la miel.
Ingredientes
1 cucharadita de vitamina C en polvo;
1 cucharadita de linaza molida;
1 cucharada de miel.
Modo de preparación
Mezclar los ingredientes hasta obtener una mezcla homogénea y aplicar directamente sobre el rostro debidamente limpio, dejándola actuar entre 10 a 15 minutos. A continuación, debe lavarse la cara con agua tibia y jabón neutro. Esta mascarilla se debe utilizar entre 1 a 2 veces por semana.
Cómo escoger la mejor vitamina C para la cara
Para elegir la mejor vitamina C para la cara, es importante tener en cuenta 2 puntos importantes:
La concentración presente en cremas y sérums, es decir, a mayor concentración, mayor efecto sobre la piel;
La asociación con otros activos, que además de potenciar los efectos de la vitamina C sobre la piel, ayudan a nutrir e hidratar el rostro de forma más completa. Entre las opciones activas se encuentran el silicio orgánico y el ácido hialurónico.
Es posible encontrar vitamina C en la mayoría de los productos cosméticos, especialmente cuando están indicados para proteger la piel del sol. Sin embargo, el paso más importante a la hora de elegir la mejor vitamina C para el rostro es consultar a un dermatólogo, pues este realizará una evaluación completa de la piel e indicará la concentración adecuada según el caso y la necesidad de realizar cualquier otro tratamiento estético para favorecer la absorción.






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