La artemisa sirve para:
- Fiebre;
- Asma;
- Mala digestión, dolor de estómago y cólicos intestinales;
- Enfermedades del hígado o de la vesícula biliar;
- Eliminar parásitos intestinales;
- Mejorar el humor;
- Reumatismo y dolor muscular;
- Dolor de cabeza o migraña;
- Irritabilidad, depresión, ansiedad y estrés;
- Insomnio y cansancio crónico;
- Heridas en la piel;
- Epilepsia.
Además, esta planta tiene propiedades estimulantes del útero, pudiendo ayudar a estimular el flujo menstrual, regular la menstruación y aliviar los cólicos asociados.
ARTEMISA
La artemisa es una planta medicinal que sirve para tratar la fiebre, asma, problemas gastrointestinales, insomnio e irritabilidad. Además, también es usada comúnmente por algunas mujeres para tratar algunos problemas, como la menstruación irregular, cólicos menstruales y ansiedad.
Las hojas y flores de la artemisa son utilizadas para preparar el té o para aplicar compresas sobre la piel irritada o herida.
Algunos estudios indican que la artemisa contiene sustancias con acción antiinflamatoria, como la artemisina y la cardamonina, que ayudan a reducir la inflamación causada por la enfermedad de Crohn, lo que puede ayudar a mejorar el estado de ánimo y la calidad de vida en las personas que sufren este problema. Sin embargo, todavía son necesarios más estudios que comprueben este beneficio.
Cómo usar
Las partes normalmente utilizadas de artemisa son las flores o las hojas, ya que en ellas se encuentran todas las sustancias activas con propiedades medicinales.
1. Té de artemisa
El té de artemisa puede ser preparado con las flores o las hojas de esta planta, para ayudar en el tratamiento de problemas digestivos, fiebre, cólicos menstruales o intestinales, dolor de cabeza o ansiedad, por ejemplo.
Ingredientes:
2 cucharadas de hojas de Artemisia vulgaris;
1 litro de agua.
Modo de preparación:
Agregar 2 cucharadas de las hojas en 1 litro de agua hirviendo y dejar reposar por 10 minutos. Colar y beber de 2 a 3 tazas por día.
2. Compresas de artemisa
Las compresas de artemisa pueden ser usadas para aplicar sobre la piel herida o irritada, pero no sebe ser utilizada en heridas abiertas o sangrando.
Ingredientes:
2 cucharadas de hojas de Artemisia vulgaris;
1/2 litro de agua.
Modo de preparación:
Hervir 2 cucharadas de las hojas en 1/2 litro de agua por 1 minuto. Tapar y dejar reposar durante 15 minutos. Luego, para aplicar en el área afectada, se debe utilizar una gaza estéril o paño limpio y seco, de 1 a 3 veces por día.






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